En ocasiones solo vemos lo que hacen los demás, judgamos su comportamiento y nos olvidamos de nuestra propia forma de hacer las cosas, de observar desde fuera cómo nos comportamos.
En ocasiones somos tan egoístas e impulsivos, es tan fácil ilusionarnos como desilusionarnos y tenemos miedo a algunas situaciones, que nos resultan de todo menos sencillas.
Cuando las cosas van como nosotros queremos nos olvidamos de todo lo demás sin acordarnos de que nos acordaremos...cuando dejen de ir tan bien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario